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Semi-montado

Temps de sega

de Anna Wakulik
Traductor
Xavier Farré
Dirección
Thomas Sauerteig
Fechas
Del 19/07/2018 al 20/07/2018
Horario

A las 19h

Duración
1h 20min
Espacio
Sala de dalt
Precio
5€ | Personajes de la Beckett 3€

En el marco del proyecto europeo Fabulamundi, proponemos un espectáculo semi-montado de la autora polaca Anna Wakulik. Los espectáculos semi-montados son trabajos escénicos sin escenografía ni vestuario definitivos, en el que los actores han trabajado las situaciones y los personajes de la obra entera, pero sin tener aún el texto del todo memorizado.

Sinopsi

Estructurada alrededor de una fecha recurrente –el 15 de agosto, fiesta de la Asunción de la Virgen María– pero dando saltos en el tiempo y en el espacio entre Londres y Varsovia, Temps de sega capta con habilidad una Polonia en medio de enormes cambios culturales y sociales.

Para Marysia, una joven nacida en Polonia, la influencia de la Iglesia es patente en cada aspecto de su vida –incluso controlando su propio cuerpo. Abortar es casi imposible, por lo que, cuando Marysia se queda embarazada de un cura en un campamento de verano católico, busca la ayuda de Jan, un ginecólogo que se ha hecho rico practicando abortos ilegales. Marysia conoce a Jan del pueblecito donde se crió, y de niña jugaba con su hijo, Piotr, que ahora vive en Londres.

Unos años más tarde, con 25, Marysia se queda embarazada de nuevo: todo hace pensar que el niño es de Piotr. ¿Qué deberían hacer los personajes? ¿Cómo afectará este embarazo a la relación padre e hijo y la de Marysia y Jan? ¿Qué hará Piotr, alumno de la Escuela de Economía de Londres? ¿Serán capaces de algún modo de vivir juntos de nuevo? ¿O quizás hay situaciones en la vida cuando romper es la única solución? ¿Somos responsables de nosotros mismos? ¿Dónde acaba nuestra libertad? ¿Y cómo la libertad de movernos por todo el mundo cambia nuestras relaciones?
Una obra sobre la religión, la moral y la búsqueda de las raíces de nuestra identidad.

Presentación

Temps de sega surgió a raíz de un taller de teatro sobre la Iglesia católica en Polonia. Sobre la influencia que ejerce, sobre su historia, sobre el poder invisible que allí tiene esta institución. Me sentía muy alejada de lo que dio de sí el mes de clases: era enormemente interesante desde un punto de vista teórico-histórico y sociológico pero no me interesaba en términos de personajes y de trama.

Así pues, pensé: de acuerdo, pero ¿qué pasa si alguien cree en Dios? ¿Qué pasa si existe un ser humano que conoce las normas de la religión, que creció en su seno, y que ahora necesita hacer algo en contra? ¿Alguien que ve que la vida la lleva a una situación que no se puede solucionar con normas sencillas y plegarias repetidas? ¿Alguien que ha vivido el poder de un amor que no acarrea alegría y sosiego sino dolor y problemas?

Todo esto me llevó a escribir un monólogo sobre una joven embarazada que intenta hacer frente a su embarazo. Está enamorada, pero es un amor que es nocivo para todo aquel que está implicado: para la criatura, para ella, para el padre de la criatura y para su pareja. Tuvo una aventura amorosa; abortó unos años antes; hizo todo lo que no debería hacer según el código moral católico. Ella es el resultado de este conflicto. Y es así como nació mi personaje, Marysia.

Entonces pensé: ¿es la hipocresía el mayor problema cultural de Polonia? Este sentimiento esquizofrénico: debería hacer algo diferente de lo que realmente me gustaría hacer. Es por eso que mis personajes están enfrentados con los demás pero también consigo mismos. El médico de unos 50 años no puede mover ficha: quiere y no quiere implicarse en su relación, en la vida de su hijo; su hijo Piotr desea ser independiente pero depende por completo del dinero de su padre; Marysia quiere huir de su vida provinciana –tal como ella la llama– pero también quiere estar cerca de todos, cosa que le cuesta bastante hacer en la gran ciudad. Incluso allí, busca a alguien que conoce, el médico de la ciudad donde nació.

Intenté encontrar una situación con un nivel de conflicto dramático alto: vida moral, interpersonal, social en oposición a vida individual, un tipo de conflicto a contrarreloj. Y, gracias a nuestra excepcional ley del aborto polaca, no me costó mucho. Mi protagonista se encuentra en un triángulo amoroso y está embarazada. Se siente agobiada por el tema del aborto: está por todos partes en el debate público que le rodea; tiene una relación con un ginecólogo que practica abortos y ella le quiere y también a su hijo.

Pienso que se trata de una obra sobre responsabilidades. ¿De qué somos responsables? ¿Somos responsables de nuestras acciones o las podemos borrar sin más ni más? ¿Podemos decidir por alguien más –por ejemplo, una criatura aún por nacer– cargar con las consecuencias de nuestras decisiones incorrectas? ¿O es que la vida es así –y así ha sido durante miles de años (la gente nacía porque los padres tenían sexo)­– y debemos asumirlo? En esta obra, el acto de abortar deja la puerta abierta a sinnúmero de cuestiones morales y psicológicas sin resolver.

La otra cuestión sobre la que quería hablar era la familia, en un sentido amplio. Mis personajes quieren estar con alguien pero no pueden estar con alguien. El narcisismo moderno choca con la simple necesidad de tener a alguien con quien hablar y a quien tocar. Pero estar con alguien requiere trabajo, compromisos, a veces dejar de lado nuestros sueños. ¿Cómo encaja hoy en día el egoísmo con la necesidad de formar parte de un grupo?

Y los sueños. Son importantes para mis personajes. La sensación de tener tantas oportunidades “ojalá” –ojalá no estuviera donde estoy, ojalá no fuera el hijo de mis padres, ojalá donde vivo fuera un poco diferente… ¿De dónde surgen estas esperanzas y anhelos? ¿Se puede describir al ser humano como alguien que no llegará donde quiere llegar pero que tiene ambiciones y expectativas que las generaciones anteriores, sin una difusión tan rápida de la información, no tenían?

Y por último, aunque no menos importante: el amor (podéis reíros si os place, ¡no me importa!). En una obra realmente me gusta que haya un poco de melodrama en el buen sentido. Me gusta cuando observo a los personajes y siento lo que ellos sienten; puedo imaginarme a mí misma en su piel, teniendo el mismo problema que ellos tienen. Y, al fin y al cabo, ¿no es esta la cuestión que más nos interesa? Esto incluye el amor por uno mismo. Y la cuestión de la violencia y el poder: ¿algunas relaciones amorosas no están basadas en ellos (per supuesto que sí)? ¿Cómo definimos el amor en la época moderna? ¿Quién ama a quién y por qué? ¿Y qué nos puede explicar sobre las estructuras en que vivimos?

Anna Wakulik

Este semi-montado se lleva a cabo en el contexto del proyecto Fabulamundi. Playwriting Europe.

Autora: Anna Wakulik
Traductor: Xavier Farré
Director: Thomas Sauerteig

Reparto: Eric Balbàs, Francesc Garrido y Roser Tapias

Asistente de dirección: Roger Bosch

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